viernes, 13 de junio de 2025

El mercado. (Cuento)

NARRADOR: Había una vez una tierra muy seca, y el pueblo que vivía en ella estaba en una gran necesidad de agua, buscaban agua desde la mañana hasta la noche y muchos morían porque no podían encontrarla. Algunos de los hombres del pueblo encontraron fuentes de agua y la almacenaron, mientras que la mayoría no había encontrado ninguna. Estos hombres se llamaron “CAPITALISTAS”. 

Y sucedió que el pueblo fue a ellos:

PUEBLO: Dennos por favor algo de su agua, pues tenemos mucha necesidad de ella, no encontramos ninguna fuente y estamos muriendo. NARRADOR: Pero ellos respondieron al pueblo:

CAPITALISTAS: ¿Cómo les vamos a dar de nuestra agua si nos ha costado trabajo conseguirla? y además, si se nos termina vamos a estar como ustedes. Sin embargo, para que vean que nos interesamos por su suerte, les proponemos que sean nuestros trabajadores y así tendrán agua. 

NARRADOR: Y el pueblo respondió: 

PUEBLO: Sólo pedimos que nos den de beber y nosotros y nuestros hijos seremos sus trabajadores. 

NARRADOR: Y así fue: Pero los capitalistas que eran hombres hábiles, ante esta situación favorable, organizaron al pueblo que era ya siervo suyo. A algunos los pusieron a trabajar en los manantiales, a otros los emplearon en trasportar agua, a otros los mandaron a buscar nuevas fuentes y a otros a cuidar las fuentes. Toda el agua fue reunida en un mismo sitio y allí construyeron un gran depósito para guardarla. Este depósito se llamó el MERCADO. 

NARRADOR: Y los capitalistas dijeron al pueblo. 

CAPITALISTAS: Por cada cubo de agua que nos traigan para almacenarla en el mercado, nosotros les pagaremos una moneda, pero por cada cubo de agua que ustedes necesiten nos tendrán que dar dos monedas; la diferencia, que es muy poca, será nuestra ganancia. O sea, nuestra compensación por el esfuerzo que hacemos para que ustedes no se mueran de sed. 

NARRADOR: Ante esto, una parte del pueblo respondió: 

PUEBLO: Aceptamos la propuesta porque nos parece buena. Y desde ahora comenzaremos a traerla.

NARRADOR: Pero la mayoría pensó: 

PUEBLO: Lo haremos porque no tenemos otra alternativa. 

NARRADOR: El pueblo trabajó durante largas jornadas hasta que sucedió lo que tenía que suceder: el mercado se derramó. 

PRIMERO, porque la paga que recibía el pueblo, nada más le alcanzaba para obtener medio cubo de agua, siendo que ellos traían un cubo completo. Y SEGUNDO, porque el pueblo eran muchos y los capitalistas eran pocos y no podían beber más que los demás. Los capitalistas dijeron: CAPITALISTAS: Miren: el agua se derrama; ya no traigan más agua, siéntense, esperen y tengan paciencia, pues el depósito está lleno. 

NARRADOR: Entonces comenzó a haber mucho desempleo. El pueblo no recibía su paga, y por lo tanto no podía comprar agua, viendo esto, los capitalistas pensaron: 

CAPITALISTAS: Si el pueblo no compra no recibiremos nuestra ganancia, usemos pues el principio de “anunciar para vender”, hagamos publicidad; “PARA SACIAR LA SED NO HAY COMO BEBER AGUA” 

NARRADOR: Y el pueblo respondió: 

PUEBLO: ¿Cómo quieren que compremos si no contratan nuestro trabajo? Dennos trabajo como antes y no tendrán necesidad de anunciar su producto. 

CAPITALISTAS: Ya lo dijimos, no podemos darles trabajo si el depósito está lleno. Primero compren el agua y después los contrataremos. 

NARRADOR: Pero nada cambió, el pueblo no compró y los capitalistas no contrataron gente; entonces se generó la crisis económica. El pueblo tenía sed y las cosas ya no eran como antes, que cualquiera podía buscar agua. Ahora los manantiales, los pozos y el mercado eran propiedad de los capitalistas, todo estaba en manos de ellos. 

PUEBLO: Esto es injusto, el depósito está por derramarse y nosotros muriéndonos de sed.

NARRADOR: Y los capitalistas respondían: 

CAPITALISTAS: El agua es de quien pueda pagar por ella, ya que “el negocio es el negocio”.

 NARRADOR: La situación de crisis económica continuó, lo que hizo pensar a los capitalistas:

CAPITALISTAS: Si el pueblo no compra, no obtendremos más beneficios, ¿cómo es que nuestras ganancias se han convertido en perjuicio para nosotros y nos impiden hacernos más ricos? Es necesario estudiar a fondo esta pregunta. 

NARRADOR: Entonces, los capitalistas crearon grandes Escuelas y Universidades y los dirigentes de éstas fueron los “sabios” que aceptaron que a cambio de su trabajo ellos y sus familiares obtuvieran el agua que necesitaban. Por esto el nivel del agua del mercado bajó un poco. Los hombres formados en las Universidades eran los “sabios”. Conocían muy bien el arte de hablar con oscuridad, con palabras difíciles y elegantes que el pueblo no entendía. Los sabios apoyaron y defendieron a los capitalistas y fueron sus aliados. Los capitalistas mandaron llamar a los sabios para que les explicaran el porqué de la crisis económica, y los sabios dijeron, sin ponerse de acuerdo 

SABIOS: La causa es la sobreproducción. No, la causa es el exceso del “Stock Acumulado”, aunque puede ser también que el pueblo “no compra porque no tiene confianza”. 

NARRADOR: Los capitalistas se aburrieron de escucharlos y para su tranquilidad les ordenaron:

CAPITALISTAS: Vayan con el pueblo y explíquenle el por qué de la crisis, a ver si así nos dejan en paz; y si pueden, convénzanlos de que es necesario que nos compren el agua. 

NARRADOR: Los sabios, diestros de la ciencia lúgubre y oculta, tuvieron miedo porque sabían que el pueblo no los sentía parte de ellos y temían ser apedreados, e hicieron la siguiente advertencia a los capitalistas. SABIOS: Nuestra ciencia la entiende quien está descansado y sin sed, como ustedes; pero para el pueblo no tendrá validez y se burlará de lo que decimos. 

NARRADOR: Sin embargo, los capitalistas obligaron a los sabios -que ya eran siervos suyos- a ir con el pueblo, y estos obedecieron. Le hablaron al pueblo de sus teorías y éste les respondió: 

PUEBLO: ¡Fuera de aquí! Cabezas inútiles; nuestra escasez viene de su abundancia. 

NARRADOR: Les lanzaron piedras para correrlos. Esto hizo pensar a los capitalistas.

CAPITALISTAS: Es necesario que el pueblo estudie nuestras teorías, pero que no conozca el verdadero secreto, para ello debemos abrir más universidades y escuelas, así todos se educarán y conocerán nuestras ideas, esto tenemos que hacerlo aunque gastemos agua de nuestros depósitos y así el descontento será menor y el nivel del agua bajará pudiendo contratar algunas gentes del pueblo, que tendrán dinero y podrán comprarnos el agua, así obtendremos ganancias. 

NARRADOR: Y en efecto, así lo hicieron los capitalistas. Sin embargo, la mayoría del pueblo continuaba sediento y descontento, haciéndose temibles las protestas y hasta la toma por la fuerza del mercado. Ante esta amenaza los capitalistas mandaron a sus ministros del culto -que eran falsos sacerdotes- para que hablaran así al pueblo: 

MINISTROS DEL CULTO: Esta sed que nos aflige ha sido enviada por Dios para la salvación de nuestras almas, hay que llevarla con paciencia y resignación y no dejarse arrastrar por la codicia del agua, así cuando Dios nos recoja, iremos a un país donde no habrá sed y sí agua en abundancia. 

NARRADOR: Estos ministros del Culto disfrutaban del agua como los “sabios”, y en muchos casos fueron más útiles que estos, pues a mucha gente del pueblo realmente lograron atemorizarla. Sin embargo, también hubo algunos verdaderos cristianos que armaron al pueblo y no hablaron a favor de los capitalistas, sino que actuaron constantemente contra ellos y la injusta situación que se vivía. Hubo algunos Capitalistas que, viendo que el pueblo aún murmuraba a pesar de los “sabios” y los Ministros del Culto, recapacitaron y metieron la punta de sus dedos en el agua que se derramaba del depósito; después, dejaron caer las gotas de agua del extremo de sus dedos, sobre el pueblo más sediento que se reunía alrededor del depósito, y a esta acción la llamaron caridad. Estas gotas eran extremadamente amargas. Pero nada de esto era suficiente, pues el pueblo seguía sediento y su inconformidad crecía, ante esto, los Capitalistas tomaron medidas. 

CAPITALISTAS: Hagamos pequeñas fuentes surtidoras que repartan algo de nuestra agua al pueblo para que éste diga que somos generosos con él, y las llamaremos instituciones de servicio. 

NARRADOR: Otro Capitalista pensó: 

CAPITALISTA: Ante la amenaza de que el pueblo tome por la fuerza el depósito, y las fuentes de agua, debemos conseguir a alguien que nos proteja, sugiero que convenzamos a algunos sedientos del pueblo, a ser hombres nuestros y que nos sirvan contra él, a cambio les daremos agua en abundancia a ellos y sus hijos. 

NARRADOR: Así hubo hombres del pueblo que fueron armados y se convirtieron en ayudantes de los capitalistas. Algunos de ellos sufrieron al verse persuadidos por su necesidad de agua. Otro Capitalista que era muy inteligente tuvo una buena idea: 

CAPITALISTA: Es necesario prevenir que el pueblo responda con violencia a nuestras medidas, para ello propongo que se hagan leyes que condenen a quien proteste por la falta de agua o a quien desee apoderarse de nuestros manantiales y del mercado, y hasta a quien falte al respeto a nuestros sabios, sacerdotes y guardianes. En general, a quien proteste contra la ley y el orden; con esto, todo estará de nuestro lado. 

NARRADOR: Así los Capitalistas se defendieron y llegaron a agredir al pueblo muchas veces, sobre todo cuando se agolpaba junto al depósito. Los Capitalistas se dedicaron a derrochar el agua en grandes jardines y piscinas, bañándose ellos, sus aliados, sus mujeres e hijos. Con el tiempo, el depósito empezó a bajar de nivel, entonces los Capitalistas proclamaron: 

CAPITALISTAS: La crisis ha terminado; vengan gente del pueblo, hay trabajo para todos nuevamente, pero recuerden la condición: por cado cubo que traigan, les pago una moneda; por cada cubo que necesiten, nos dan dos monedas, pues debemos tener un beneficio. 

NARRADOR: Después de un tiempo, el depósito volvió a derramarse como antes, y el pueblo padeció sed mientras el agua era mal gastada por los capitalistas, que además obtenían sus ganancias y se volvían cada vez más ricos. Esto se repitió muchas veces. Ante esta situación aparecieron algunos personajes entre el pueblo que le hablaron así. 

LÍDER: ¡Acabemos con las injusticias, saciemos nuestra sed! ¡Para esto debemos organizarnos! 

NARRADOR: Y los capitalistas llamaron a estos personajes: 

CAPITALISTAS: ¡AGITADORES! 

NOTA: El cuento original no concluye aquí, pues continúa con las etapas de conciencia, organización y lucha hasta la construcción de una nueva sociedad, pero para efectos de la técnica, sólo llegamos hasta este momento.

viernes, 16 de mayo de 2025

1984, DE GEORGE ORWELL Y LA ERA DIGITAL. ¿VIVIMOS BAJO EL OJO DEL GRAN HERMANO?



PERSONAJES:

Winston Smith: Es el protagonista de la novela, tiene 39 años, está cansado y deprimido le aqueja una úlcera de várices. Trabaja en el Ministerio de la Verdad, falsificando la historia. Vive en un mundo donde pensar diferente es arriesgado. En secreto se hace preguntas y escribe un diario para sentir que el sistema aún no lo ha aniquilado. 

Julia:. Es una joven de 26 años, que nació después de la revolución. Trabaja en el Departamento de Novela.  No pretende cambiar el sistema, aunque lo odia.  Ella solo quiere vivir intensamente su juventud. Cuando conoce a Winston, desafían este mundo viviendo un amor prohibido hasta que los descubren.  

O´Brien: Es un miembro destacado del partido. Winston lo admira, porque cree que es inteligente, educado y carismático. Una señal onírica y una mirada, hacen que Winston confié en él y le confiese su repudio al partido. Pero O´Brien lo traicionará. 

El Gran hermano: Es un afiche, una pantalla, es el sistema de control que el partido ha creado para doblegar a los miembros del partido. 

Emanuel Goldstein: Era el gran opositor del partido. Líder de la hermandad. Lo respaldaba el ejercito de Enrasia. Escribió un libro prohibido que explicaba como escapar del control. En Oceanía lo odiaban porque así lo ordenaba el régimen. 

Sr Charrington: Es la cara de la crueldad del régimen. Tras el rostro amable de un anciano que ama el pasado, que abre la puerta a los recuerdos, a la esperanza y el amor, se esconde un fuerte espía, miembro de la policía del pensamiento. Su tienda es una trampa. 

RELATO:

1984 es una distopía brutal. George Orwell imagina un mundo donde el gobierno controla todo, lo que haces, lo que dices, lo que piensas, lo que sientes. El gran hermano siempre está mirando y la verdad no importa, solo importa lo que el partido dice que es vedad. Winston Smith, el protagonista, trabaja en el Ministerio de la Verdad, donde reescribe la historia para ajustarla a los intereses del partido, pero un día empieza a cuestionarlo todo.  

Decide escribir un diario para el futuro, un acto clandestino y peligroso. Frente al papel, descubre que ha olvidado la ortografía, que no puede escribir con claridad, que le duele la mano. La censura ha calado tan hondo que hasta sus pensamientos parecen vacíos. Aun así, en un gesto desesperado de libertad escribe una y otra vez ABAJO EL GRAN HERMANO, como si esa frase fuera su única salida. En este instante, Winston toma consciencia de su deterioro. Se ve a sí mismo como un enfermo en sus últimos días. Escribir para él es un alivio momentáneo, pero también una confirmación de que quizás ya todos están muertos, aunque sigan caminando.  escribir un diario para el futuro, un acto clandestino y peligroso. Frente al papel, descubre que ha olvidado la ortografía, que no puede escribir con claridad, que le duele la mano. La censura ha calado tan hondo que hasta sus pensamientos parecen vacíos. Aun así, en un gesto desesperado de libertad escribe una y otra vez ABAJO EL GRAN HERMANO, como si esa frase fuera su única salida. En este instante, Winston toma consciencia de su deterioro. Se ve a sí mismo como un enfermo en sus últimos días. Escribir para él es un alivio momentáneo, pero también una confirmación de que quizás ya todos están muertos, aunque sigan caminando.Winston Smith, el protagonista, trabaja en el Ministerio de la Verdad, donde reescribe la historia para ajustarla a los intereses del partido, pero un día empieza a cuestionarlo todo.

Un día, Julia, una joven que parece ser una ferviente seguidora del partido le entrega en secreto a Winston un papel que dice “TE QUIERO”, ese simple gesto, es ya revolucionario. A partir de ahí, ambos comienzan a encontrarse en secreto. En cada encuentro hay una mezcla de pasión, miedo y esperanza. El amor entre ellos les da una ilusión de humanidad. Winston vuelve a sonreír, sube de peso y usa unos viejos pantalones cortos. Julia, consigue en el mercado proletario café, té, azúcar, pan, un vestido y un labial, con el que crea un ambiente amoroso.

Finalmente son descubiertos, arrestados y torturados. En la temida habitación 101, el miedo y el dolor hacen que ambos se traicionen. El régimen los aniquila. Después de eso, el amor se convierte en recuerdo lejano, en una ilusión perdida. Se encuentran una última vez, vacíos y se dan cuenta de que ya no sienten nada el uno por el otro.

 OPINIÓN

Winston Smith, decide escribir un diario, para ello consigue un viejo cuaderno en la tienda de Sr Charrington, en el barrio proletario. Enfrentado a la escritura y consciente, de que el crimental, se paga con la vaporización, ve con nostalgia que sus capacidades y habilidades se han reducido. Sin nada que perder, sus primeras reflexiones cuestionan el para quién escribir, “Al futuro o al pasado, a un tiempo en el que el pensamiento sea libre” escribe para el tiempo y escribe, para contar lo que el Ministerio de la “Verdad” ha falsificado. En esta parte del libro, Orwell aborda el tema de la memoria, como un acto individual y liberador que le permite a su personaje principal reafirmarse a sí mismo como un ser pensante, sensible y que logra estar vivo al menos durante el acto de la escritura.   

Pero en un sentido más amplio la obra de Orwell va más allá, relaciona los dispositivos de la memoria -recuerdos, fotografías, monumentos- con la verdad y la manipulación que hace el régimen para controlar el relato a través de la degradación del lenguaje. La neolengua, que es la anulación total de la capacidad del ser humano para hablar, comunicar y pensar, con la amputación de palabras y con estas la posibilidad de acceder al pensamiento crítico. A través del personaje de Symeel el filósofo, especializado en neolengua, que termina siendo vaporizado por el régimen, Orwell nos advierte los riesgos de este tipo de control; ¿No se te ha ocurrido pensar, Winston, que lo más tarde hacia el año 2050, ni un solo ser humano podrá entender una conversación como ésta que ahora sostenemos?  filósofo, especializado en neolengua, que termina siendo vaporizado por el régimen, Orwell nos advierte los riesgos de este tipo de control; ¿No se te ha ocurrido pensar, Winston, que lo más tarde hacia el año 2050, ni un solo ser humano podrá entender una conversación como ésta que ahora sostenemos?

el filósofo, especializado en neolengua, que termina siendo vaporizado por el régimen, Orwell nos advierte los riesgos de este tipo de control; ¿No se te ha ocurrido pensar, Winston, que lo más tarde hacia el año 2050, ni un solo ser humano podrá entender una conversación como ésta que ahora sostenemos?

1984, está en un dialogo constante con la verdad, Winston, entiende que la realidad que está viviendo es el producto de un pasado que sistemáticamente él mismo ayudó a modificar.  Más en su delirio de rebeldía, busca la verdad en la prole, en objetos, en monumentos, en las perdidas y carencias de la vida cotidiana. El diario de Winston, es una herramienta para preservar recuerdos verdaderos, aunque sean fragmentarios. Es un intento por registrar la realidad, antes de que desaparezca bajo la manipulación impuesta por el régimen.

Hay experiencias que marcan profundamente al autor y que hacen que su obra sea un el acto político. Cuando George Orwell se incorporó como corresponsal del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) durante la Guerra Civil Española, en 1936, persigue el ideal de luchar contra el Franquismo y el Stalinismo. Durante su estadía, fue testigo de cómo los comunistas, alineados con la Unión Soviética, empezaban a perseguir a otros izquierdistas, manipulando los hechos y controlando la narrativa, a menudo alterando la verdad. Él mismo Orwell fue perseguido, censurado y obligado a huir de España. Más tarde, trabajando como corresponsal de la BBC durante la Segunda Guerra, seguramente reafirmaría cómo el lenguaje y la política hacen parte esencial del poder.

George Orwell escribe su libro para un tiempo en el que el pensamiento sea libre, imaginó un 1984, en guerra, hipervigilado, restringido y con absolutas carencias. Fue hijo de los totalitarismos de su época y alertó el peligro que contraían los nacientes imperialismos de Inglaterra, Rusia y Estados Unidos, que en la obra son imaginados desde la degradación bajo figuras de Oceanía, Enrasia y Asia Oriental.  un tiempo en el que el pensamiento sea libre, imaginó un 1984, en guerra, hipervigilado, restringido y con absolutas carencias. Fue hijo de los totalitarismos de su época y alertó el peligro que contraían los nacientes imperialismos de Inglaterra, Rusia y Estados Unidos, que en la obra son imaginados desde la degradación bajo figuras de Oceanía, Enrasia y Asia Oriental.  

Esta es una novela para que la cabeza de vueltas. Aunque fue escrito hace décadas, su mensaje sigue siendo actual. Hace pensar en cómo la tecnología y el control pueden ir demasiado lejos. Tiene la virtud de hacer que el lector vea la realidad de manera crítica. Aunque en la época de George Orwell no existía el internet, imaginó el control como una pantalla de televisión que veía todo al instante. Hoy en día, en lugar de un Gran Hermano, que impone el control con violencia, vivimos en un sistema donde muchas personas entregan voluntariamente su información personal. Las redes sociales hacen de la vigilancia algo cotidiano y hasta entretenido, pero detrás de esa aparente libertad, existen algoritmos que recopilan e interpretan datos y modelan conductas. no, que impone el control con violencia, vivimos en un sistema donde muchas personas entregan voluntariamente su información personal. Las redes sociales hacen de la vigilancia algo cotidiano y hasta entretenido, pero detrás de esa aparente libertad, existen algoritmos que recopilan e interpretan datos y modelan conductas.

an Hermano, que impone el control con violencia, vivimos en un sistema donde muchas personas entregan voluntariamente su información personal. Las redes sociales hacen de la vigilancia algo cotidiano y hasta entretenido, pero detrás de esa aparente libertad, existen algoritmos que recopilan e interpretan datos y modelan conductas.

Por otro lado, los dispositivos electrónicos a los que ingenuamente entregamos nuestros datos y peor aún nuestro tiempo, tienden a deteriorar habilidades como la atención, la memoria, la comprensión y el aprendizaje. Hoy en día se hace más importante volver a la conversación, la escritura a mano, a la lectura, a la pausa, tanto, porque incentivan el pensamiento crítico, como porque alimentan las habilidades que nos llevan a pensar.

Si esta lectura te ha removido algo por dentro, no te detengas aquí. Te animo a explorar otros títulos que, como esta obra, invitan a reflexionar sobre el poder, la verdad y la condición humana.

 Un mundo feliz. Aldous Huxley

años, que nació después de la revolución. Trabaja en el Departamento de Novela.  No pretende cambiar el sistema, aunque lo odia.  Ella solo quiere vivir intensamente su juventud. Cuando conoce a Winston, desafían este mundo viviendo un amor prohibido hasta que los descubren.  

 Rebelión en la granja. George Orwell



 le aqueja una úlcera de várices. Trabaja en el Ministerio de la Verdad, falsificando la historia. Vive en un mundo donde pensar diferente es arriesgado. En secreto se hace preguntas y escribe un diario para sentir que el sistema aún no lo ha aniquilado.

domingo, 11 de mayo de 2025

¿SOBREVIVIRÍAS UN DÍA EN LA FÁBRICA DE CHOCOLATE DE WILLY WONKA? ENSEÑANZAS DEL LIBRO DE ROALD DAHL, “CHARLIE Y LA FÁBRICA DE CHOCOLATE”.


Desde su publicación en 1964, Charlie y la fábrica de chocolate sigue siendo una historia asombrosamente actual. A través de Charlie Bucker, el niño humilde de los suburbios, quien sólo podía disfrutar de una barra de chocolate una vez al año, Roald Dahl, nos muestra el valor de la sencillez y la humildad. Pero no es solo la historia de Charlie y Willy Wonka lo que atrapa al lector. Destacan en el libro, personajes que seguramente provienen de universos igualmente complejos.  Augustus Gloop, un niño glotón, Veruca Salt, una niña capichosa, Violet Beauregarde, una niña obstinada y Mike Teavee, un niño obsecionado por la televisión. Estas cinco personitas, ofrecen lecciones claras acerca del caracter humano, de las emociones, de los valores, de las ausencias y perdidas y de cómo hacerles frente.  Esta obra es una lectura rica en enseñanzas para nuestros niñ@s.

La fábrica de Willy Wonka, con sus rios de chocolate, caramelos increibles y dulces mágicos es un
escenario perfectamente tentador, nada lejos de la realidad que viven nuestros niños hoy en día. En la fábrica de chocolate tendrán que enfrentar las consecuencias de sus defectos y de sus virtudes. A través de situaciones imaginadas, Roald Dahl, reprueba los malos comportamientos pero ofrece a su vez, una formula sanadora, a través del ritual cantado de los Oompa-loompas. Este particular ritual del cacao, pasa por un canto y un baño sanador que ayuda a que los niños, transiten y superen la visita a la fábrica. El autor consigue, que el lector joven, reflexione sobre la importancia de la bondad, la paciencia, la humildad y el trabajo.

Charlie y la fábrica de chocolate  no sólo es una aventura fantástica, es también una reflexión profunda sobre la formación del carácter. A lo largo de la historia, vemos como estos niños, que buscan la gratificación inmediata, que son mimados o que actuan por impulsos sin pensar en las consecuencias, terminan enfrentando situaciones difíciles. Este planteamiento invita a los pequeños lectores a pensar en que tipo de adultos serán, si todo se consigue de manera fácil, sin esfuerzo, ni responsabilidad. Dahl, nos sugiere, de manera sutil pero firme, que los valores, son escenciales para construir una vida plena y auténtica.

Este grandioso libro puede servir de guía para que padres y docentes navegemos por dichos universos y podamos brindar un acompañamiento asertivo y afectivo. Augustus, no es un niño malo, no necesita más chocolate, necesita equilibrio emocional y un NO a tiempo. A veces los niños que más hablan, sienten que nadie los escucha y los que más presumen sienten que nada es suficiente para tener la atención de sus pares. Violet, requiere aceptase cómo es. Veruca, cae por el agujero, no por lo qué pide, sino por cómo lo pide, es el resultado de una infancia sin esperas, en donde el amor se confunde con la complacencia.  A Mike le falta un vínculo humano, un juego y una conversación real.

Charlie y la fábrica de chocolate no solo despierta la imaginación de niños y niñas, sino que también ofrece múltiples posibilidades para ser trabajado en el aula, desde actividades con enfoque en valores, hasta los laboratorios más disparatados y creativos para un aula de literatura y ciencias. Esta obra es una mina de oro educativa.

Si te gusto la reseña y quieres apoyar nuestro trabajo, te invitamos a solicitar el material de apoyo que preparamos para trabajar este libro en el aula. Contactanos a través de nuestras redes y con gusto te enviaremos el PDF con herramientas listas para usar.


sábado, 22 de agosto de 2020

EL DORADO: UN CUENTO PARA NIÑOS

¡Es hora de leer¡

Por: Fanny Ortiz. 

El Dorado apareció como un punto en la geografía, al tiempo que se le obligaba al nativo a olvidar las viejas historias sobre príncipes que eran vestidos a diario con polvo de oro.

Al principio, el español persiguió a este príncipe dorado, tal vez, con la idea de encontrarle como una estatua de oro macizo, pero no tardó mucho en caer en la cuenta, que debía buscarle en la geografía del nuevo continente.

Capturar aquel príncipe, sería una bendición.

Gran señor. Pedía ser ataviado con oro molido, porque le parecía que otra cosa era menos hermosa y hasta ordinario, que los señores se presentarán con colgandejos pesados de la nariz a los pies.

Polvorizarse con oro, ¡Qué cosa! ¡Qué lujo!

Así que éste cacique dorado debió de ser riquísimo, además de muy apuesto.

 

La noticia rodó como bola cuando los nativos fueron interrogados por aquel príncipe que le llamaban cacique dorado. Lejos estaban los españoles de saber que solo en el altiplano cundiboyacense gobernaban caciques y menos que moraban de forma sagrada y perpetua en lagunas como Guatavita e Iguaque.  

- ¿Preguntar?, ¡Qué va! ¡Acaso tienen alma!

- ¿Qué el sol y a la luna son sus criadores?, -Eso está por verse- Vasallos.

- ¿Qué tienen bosques y lagunas consagradas?, -Abrase visto- Infames.

- ¿Qué se hacen entierros y se realizan pagamentos! El impuesto es para su Majestad el Rey.

- ¿Qué echan oro y piedras preciosas a la laguna? -Cosa innecesaria-.   

- ¿Dónde está el buhío? ¿Qué valle es ese? Se avisparon a preguntar.

 

Sogamoso. Un templo muy famoso fue asaltado por los españoles.

¡Qué esplendor! ¡Qué casa!

En su interior, bien al fondo se veían colgados unos platos que cuando el sol les daba, resplandecían y se observaban de muy lejos.

Entendieron que tales petacas puestas a lo alto y bien atadas, deberían tener gran peso y que lo que estaba dentro era oro puro.

Este sitio, pensarían, sería la salida al Dorado por el oriente. Ese deliró se los ha de llevar muy lejos. Hora si, que peligro. Pobre de la Casa del Sol.

Tan rica y abundante en oro y así, en su fabricación. Tiene los pilares y paredes de él toda cubierta, también allí se hacen ofrecimientos, es por excelencia la Casa del Sol.

 

Creían que su sagrado Sol y Luna se los llevaría lejos, pero no.

Tenían un don de comunidad que encantó a curas y frailes y fueron paladeándose frases entrecortadas. Le hablaron de Tomza Hitcha Guia o Guatavita.

 

Los llevaron hasta la cumbre de los cerros más altos y les mostraron los manantiales que nacen allí. Y les contaron sus secretos, desde la frialdad del páramo.

Qué levantamos en puro oro al muchacho que sacó Labaque de la laguna.

Qué, así como lo ven en estatura y edad. Así salió de la laguna.

Qué es nuestro patrono de Iguaque esa figura de oro que ven ustedes ahí.

Qué aquí se casó y comenzó a tener hijos. Así pobló

Se antojó el cura fraile de visitar semejante maravilla.

Asina, caminó por las puertas del cercado y buhíos tan flacas. Que no eran más que unas delgadas cañas. Asidas con cordeles de cabuyas.

Comenzando a mirar la primera casa, vio ofrendas puestas por orden en barbacoas de más de tres mil mantas de algodón finas y bien hechas.

Tejos y cintillos para el ofrecimiento con figuras de hombres, aves, serpientes y más. Todo delicadamente puesto en petacas y adoretes entre pajas.

Pero lo que más le admiró fue la figura del muchacho de tres años. Puesto en pie. De oro macizo. Y una piedra de moler maíz del tamaño de las comunes que usábamos por acá.

Como se echó de ver maravillado. No se sabe si de tanta adoración o de todo el oro junto.

Seguro este es El Dorado. Pensó.

martes, 24 de marzo de 2020

LIDERAZGOS QUE LLEVARON A LA EXISTENCIA DE REGÍMENES AUTORITARIOS Y TOTALITARISTAS EN LAS PRIMERAS DÉCADAS DEL SIGLO XX.

¡Es hora de leer¡


Hola a todos, hoy es martes 24 de marzo 2020. En Colombia a partir de las 12 pm se ha establecido por decreto la cuarentena que va hasta el día 13 de abril. Es decir, los colombianos pasaremos 19 días en casa. Medida que se ha tratado de copiar de la experiencia China, que mostró que si es posible frenar el contagio por COVIC – 19.

Bien, para terminar el tema de los liderazgos que llevaron a regímenes totalitarista y autoritaritas te propongo ver el documental  [Unión Sovietica 2. Stalin el Rojo] del canal DOCUMASTER (RTVE de Estados Unidos) dirigida por Isabelle Clarke y Daniel Costelle. Este vídeo cuenta con un importante material de archivo fílmico de la época restaurado y coloreado.

El video es el capítulo II de una serie de tres capítulos. Narra cómo se realizó el cerco a Moscú (noviembre de 1941) por parte del ejército alemán, que ya ocupaba media Rusia. Después de bloquear los alemanes en las afueras de Moscú, Stalin se enfrenta ahora el segundo asalto de Hitler, en Leningrado, hombres, mujeres y niños, son sacrificados sin piedad. Allí, Stalin consigue la victoria y es tratado como un igual por sus aliados estadounidenses y británicos.


Dejo el vínculo a youtube para que te enlaces. Si tienes TV con acceso a internet, sácale tiempito, ver un documental de historia puede ser un plan en familia. No olvides, dejar un comentario alrededor de la pregunta ¿qué tan distinto era el Socialismos del Nazismo? ¿Acaso hay más semejanzas que diferencias en la figura de Jose Stalin y Adolfo Hitler? No olvides contrastar con nombre y grado. 


https://www.youtube.com/watch?v=anLZVzOyOQc

lunes, 16 de marzo de 2020

COLONIALISMO E IMPERIALISMO DURANTE LAS PRIMERAS DÉCADAS DEL SIGLO XX

¡Es hora de leer¡



fannyortiz997@gmail.com

Hola a todos, saludos especiales a quienes leen este blogger, en particular a mis alumnos del CNB. Hoy es lunes 16 de marzo, estamos en Bogotá haciendo plan de contingencia frente a la llegada del COVID-19 y pues nada, el Taller de Historia esta presto a servir de herramienta virtual para que nuestros niños y niñas permanezcan en casa y no detengan sus labores escolares.

Pues bien; si has llegado hasta aquí mi querido estudiante, seguramente tendrás un poco más clara la noción de colonialismo e imperialismo. Te invito entonces, a trasladar la mirada hacia nuestra América y a que te preguntes en qué medida la idea de superioridad justificó la presencia de Norte América sobre los países del Centro y Sur del continente. Suma tu respuesta a los comentarios. No olvides dejar nombre y grado.

Ayúdate con la siguiente lectura.

EL AMERICANISMO COMO RESPUESTA AL EXPANSIONISMO



La Doctrina Monroe (1823), con su “América para los americanos” entendiendo a estos últimos por los estadounidenses, hacía de toda América una región sobre la cual Estados Unidos podría proyectarse para su propio beneficio, como un remplazo de las antiguas metrópolis, España y Portugal.

A finales del siglo XIX escribía el senador norteamericano Henry Cabot Lodge, en una revista de gran circulación: “Las grandes naciones están absorbiendo rápidamente para su defensa actual y su futura expansión, todos los espacios libres de la tierra. Es un movimiento en bien de la civilización y del progreso de la raza. Como una de las grandes naciones del mundo, los Estados Unidos no pueden apartarse de este camino

De este modo justificaba la expansión estadounidense hacia Latinoamérica, la cual para incorporarse a las fuerzas del progreso debería quedar bajo la tutela norteamericana. Ya desde 1815, Simón Bolívar observo la necesidad de la unión de los nuevos países independientes de América latina, como una manera de lograr un necesario equilibrio de fuerzas con América del Norte. A finales del siglo XIX el cubano José Martí, recuperando la idea de Bolívar escribió “Por eso vivimos aquí, orgullosos de nuestra América, para servirla y honrarla. No vivimos, no, como siervos futuros ni como aldeanos deslumbrados, sino con la determinación y la capacidad de contribuir a que se la estime por sus méritos y se las respete pos sus sacrificios”

Texto: noveno grado. Santillana

Este vídeo te puede aclarar los conceptos trabajados esta semana.  





lunes, 10 de febrero de 2020

LA ESPADA DE SIMÓN BOLÍVAR DE LA CASA MUSEO QUINTA DE BOGOTÁ

¡Es hora de leer¡



fannyortiz997@gmail.com


El tema de hoy responde a una pregunta que salió del salón de clase. ¿Dónde está la espalda de Bolívar?  las risas nerviosas de mis estudiantes me dan a entender que esperan que me improvise un relato apasionante alrededor de un tema no tan desconocido para ellos. En esos momentos se me pasa preguntarles por cuál de las espadas de Bolívar quieren que les hable. Tal vez, porque doy por sentado que mis estudiantes están pensando en la espalda de la Casa Museo Quinta de Bolívar.


Hoy soy consciente que actúe como el engranaje de una memoria ya perdida. Estaba interesada más que todo en la pregunta, no en la respuesta. Tal vez, me despistó el  hecho de que muchachos que no pasan de los doce años me preguntaran por algo que supuestamente debían desconocer. ¿Cómo es que estos chicos habían heredado el misticismo propio que envolvió el tema de la perdida de la espada de Bolívar las décadas de 1970 a 1990? ¿Qué o quién habría trasmitido la sensación de mística? Creo que internet tiene que ver mucho con esto último.

Han pasado algunos meses, ese día me propuse investigar más a fondo las preguntas de mis estudiantes. De las primeras indagaciones en internet pude inferir que esta espada carecía de memoria en sí misma y que contrario a otras espadas empuñadas por Bolívar, reposaba en en una bóveda fría y de máxima seguridad, como un objeto olvidado y desmembrado de las dignidades que le asisten a sus hermanas; las otras espadas de Bolívar.

 ¿Ahora pienso si mis alumnos me estarían preguntando aquella vez por la historia de una espada o por la historia de un robo? Tal vez el tema si era el robo, pero no el robo de un objeto de museo, sino el robo de la memoria que habría traído consigo tal acontecimiento. No hallaba en aquellos rostros siquiera una cara que demostrará que la figura de Simón Bolívar les era significativa.

Tengo estudiantes empáticos que quieren hablar de la historia de su país, otros se orillan en la controversia, cómo quien trae un sentimiento de culpa, pero busca subsanar su pena con la crítica sin reflexión.  La historia de la espada de la Quinta de Bolívar paso en cuestión de horas a ser la historia de un robo, digno de contarlo en NEFLIX. Pero no les contaré la historia que impone Internet. Esta es una narración desde la memoria. Entendiendo con esto la reflexión que debemos hacer todos alrededor de un pasado común, que nos sitúa en un espacio y en un tiempo para que de igual forma, le aportemos a ese tiempo y ese espacio. Cómo dicen los indígenas de la sierra Nevada de Santa Marta, la memoria es lo que está frente a nosotros.

Pero como verla si frente de nosotros no hay nada. Eso es lo que te hacen pensar, cuando te machacan que no hay futuro, que eso es pelea de tigre con burro amarrado, que eres el peor de la clase, que con esa generación tuya no se hace un caldo. La memoria la tienes al frente tuyo y te está hablando.

Si estamos de cara al pasado, éste se debería presentar tácitamente. Es decir, esos personajes de la historia deberían desfilar frente a nuestros ojos como personas vivientes de carne y hueso. ¿La espada de Bolívar, haría parte de memoria en tal sentido? No. La memoria se presenta ante nosotros de múltiples maneras, está presente en los discursos políticos, en las reclamaciones de las personas, en nuestras actitudes frente a los demás. Es más, aunque la memoria debería ser significativa o importante en nuestra vida. No entenderla así, hace parte de una memoría en sí.

Creo que sobre esto último detendré el análisis sobre la espada, que reposa en la casa museo Quinta de Bolívar. Para ello busqué en internet lo qué se ha escrito sobre la espada. Me llamó mucho la atención que no hay una historia, es más, se afirma que: “la historia de esta espada es más complicada, pues no hay registro alguno sobre ésta o algún tipo de certificación que lo confirme. Ésta fue inventariada por el gobierno de Colombia en 1924” En otras palabras, sabemos que Bolívar nos dejó para la prosperidad nueve espadas, pero justamente una de la que heredamos los colombianos no tiene historia. ¿O es que acaso la historia del robo y cautiverio es la historia de la espada?

Miremos qué pasó en 1974. La espada de Bolívar fue asaltada la noche del 17 de enero de éste año. En la Quinta quedaban dos celadores golpeados, un escrito en una pared, y una carta con la siguiente leyenda:

 Bolívar no ha muerto. Su espada rompe las telarañas del museo y se lanza a los combates del presente. Pasa a nuestras manos. Y apunta ahora contra los explotadores del pueblo.
Los que nos llamarán subversivos, apátridas, aventureros, bandoleros. Y es que para ellos este reencuentro de Bolívar con su pueblo es un ultraje, un crimen. Y es que para ellos su espada libertadora en nuestras manos es un peligro.
Pero Bolívar no está con ellos - los opresores - sino con los oprimidos. Por eso su espada pasa a nuestras manos. A las manos del pueblo en armas. Y unida a las luchas de nuestros pueblos no descansará hasta lograr la segunda independencia, esta vez total y definitiva”. M-19.

Pasarían 17 años hasta que el gobierno de Colombia hizo ver a sus ciudadanos, que la espada descansaba  en las manos protectoras de sus legítimos herederos. O debo decir, seria sentenciada a una paz forzosa para qué ya nunca hozara contagiar a nadie con ideas de rebeldía. Desde entonces la espada reposa en una bóveda de alta seguridad en el Banco de la República. Hay una réplica en la Casa Museo Quinta de Bolívar. Pero nada más.

Serían 17 años de un continuo enfrentamiento entre gobierno y M-19. Pero qué o quiénes eran M-19. ¿Y qué tienen que ver con la pérdida de la memoria de la que hemos hablado?

El asalto de la espada de Bolívar fue precedido por unos anuncios de clasificados que aparecieron en varios periódicos del país con la frase “ya viene M-19”, se anunciaba como un purgante. Ese mismo día en la tarde, es decir, el 17 de enero de 1974, el M-19 se tomaba el Concejo de Bogotá. Estas serían las primeras acciones militares de este grupo. Pero el robo se llevó toda la publicidad. De la toma del Concejo no se dijo nada. ¿Nacía para Colombia un nuevo Bolívar?

M-19, quería decir; movimiento 19 de abril. ¿Se habrían conformado un 19 de abril? No. Está fecha rememoraba el inicio de la lucha por la independencia de Venezuela. ¿Entonces era una guerrilla pro- venezolana? De ninguna manera. El chavismo no había llegado al poder en Venezuela. Cómo decía el panfleto dejado sobre la urna que protegía la espada “Bolívar no ha muerto” Era un movimiento de izquierda que rescataba de la historia la figura de Simón Bolívar. Pero no el héroe de la patria blanco y aristócrata que nos habían enseñado en la escuela.

Entendamos un poco el contexto en el que aparece, la guerrilla del M-19. Quisiera mostrarles una Colombia agitada por el mayo del 1968, por la guerra de Vietnam, o el grupo de rock The Beatles. Pero no, éramos una especie de bárbaros feudales sometidos a una constitución viejísima y legitimada desde la moral cristiano-católica. En lugar de la inspiración que dejaba en otros sitios la rebeldía de la juventud francesa teníamos la apaciguada la vida cotidiana que regía la constitución de 1886.

Esta era la razón por la cual la educación estaba en manos de la iglesia. Es decir, en la escuela aprendías que era lo malo y que era lo bueno, pero desde el punto de vista de la iglesia católica. Claro, teníamos un Ejército Nacional para protegernos. Pero, debías pensar y expresarte de acuerdo a este estatus Quo.

Como buenos hermanos dentro de una sola fe, nos habíamos adjudicado la medio bobadita de nueve guerras civiles, habíamos cedido territorio para darle paso a los nuevos imperialismos. Y como si no bastara nos habíamos entrabado en una guerra de colores políticos y aromas eclesiásticos.

De semejante estado de cosas, no fue raro confundir autoritarismo y benevolencia. El general Gustavo Rojas Pinilla llegó como un salvador a ser presidente de este país durante de 1953 a 1957 después de un golpecito de estado, que supuestamente pondría fin a la violencia bipartidista. A la mujer se le dio el derecho al voto, apareció la televisión y la educación para el obrero, el SENA. El problema estuvo cuando ser y pensar distinto se convirtió en asunto político. Así llegamos a la repartición del poder entre dos partidos tradicionales y la negación del opuesto. El llamado Frente Nacional colapsó en 1970, cuando dudosamente Misael Pastrana ganó la presidencia sobre el candidato de la oposición, el general Gustavo Rojas Pinilla.

El M-19 nació del descontento por las elecciones de 1970. La espada de Simón Bolívar, en poder de este grupo guerrillero, aparecía como la insignia una rebeldía a la colombiana. Y en el imaginario de las personas como una esperanza de renovación.

En 1991 el M-19 que hacia entrega de la espada de Bolívar al gobierno del presidente César Gaviria, no era el M-19 de 1974. Habían entregado sus armas en medio del conflicto, habían fracasado con la toma del Palacio de Justicia y su máximo líder Carlos Pizarro, candidato presidencial había sido asesinado en un atentado de avión.

Ese año varios líderes del M-19, fueron entrevistados para que contarán que había sido de la espada durante esos 17 años de cautiverio. Uno de sus líderes se refería a ella, como un suncho y no por la estética del artefacto, lo de suncho, parecía ser el peso de una conciencia que dictaba que ya no eran tan dignos de empuñar la espada del libertador. ¿Entonces, que se puede inferir de aquello? ¿Los derrotados carecen de memoria?  ¿Es más, parte de la derrota es eliminar la memoria?

La espada de la Casa Quinta de Simón Bolívar tuvo una historia antes del robo y una memoria después del robo. Esta espada la recibió Bolívar a los 15 años en 1798 después de su grado como sub teniente de la escuela militar francesa. Por eso, esta espada cuenta con el escudo real de Francia grabado en hilos de oro. Lo acompaño en las campañas de independencia. Fue la espada que lo acompañó en la asamblea número 70 de mayo de 1819. Es patrimonio de todos los colombianos porque fue con ella que combatió al ejercito realista en el Puente de Boyacá. Pasó a ser uno de los tesoros de Colombia desde que reposó en la casa de Bolívar o Palacio de San Carlos. En 1919, se fundó la Casa Museo Quinta de Bolívar y la espada paso a su custodia. El M-19 la hizo suya, trayendo una luz de esperanza, de renovación y cambio para los colombianos que habían vivido la violencia. Fue entregada en 1991, al presidente Cesar Gaviria quien dio estricta orden de recluirla en una bóveda de cemento, quizás para que no se aspirase nunca más a la rebeldía.


sábado, 9 de noviembre de 2019

LEYENDA MUISCA DEL DORADO


Por: Fanny Ortiz.
fannyortiz997@gmail.com

Laguna de Guatavita. Foto; Fanny Ortiz

¿Quién no ha escuchado hablar del Dorado? Si eres extranjero tal vez llegues a Colombia por el aeropuerto El Dorado y que forma de quedar conectado con el antiguo territorio Muisca. Claro, no encontraras vestigios de una ciudad en piedra, ni pirámides, pero te lo aseguro quedaras impregnado por una atmósfera de imaginarios que te hablan de Bacatá, la antigua ciudad de barro y bareque que dio paso a una leyenda.

Hoy te invitó leer algunas notas escritas por conquistadores y cronistas para que reconocer el rastro de esta hermosa leyenda.

Lo primero que diré es que El Dorado como referente geográfico, es una categoría que se fue construyendo en el mismo sentido en que el mito se iba deconstruyendo. Para el indígena, El Dorado era un príncipe soplado con polvo de oro. Una leyenda nutrida con la fuerza de la tradición. De estas voces es que se nutren las “noticias” de las que hablan los cronistas.


En un principio el español perseguiría a este príncipe dorado, tal vez, con la idea de encontrarle como una estatua de un oro macizo, pero no tardó mucho en entender que había que buscarle en su morada. De ahí que rápidamente El Dorado se convirtiera en un referente de la geografía del sur de América. Aquí una cita de Fernando de Oviedo, cronista de esa época. (Edición de 1959)


“Preguntando yo por qué causa llaman aquel príncipe el cacique o rey dorado, dicen los españoles que en Quito han estado, que de lo que de esto se ha entendido de los indios es que aquel gran señor o príncipe continuamente anda cubierto de oro molido e tan menudo como sal molida. Porque le parece a él que traer otro cualquier atavío es menos hermoso, e que ponerse piezas o armas de oro labradas de martillo o estampas, o por otra manera, es grosería e cosa común, e que otros señores o príncipes ricos las traen cuando quieren. Pero que polvorizarse con oro es cosa peregrina, inusitada e nueva e más costosa, pues lo que se pone un día por la mañana, se lo quita e lava en la noche, e se hecha e pierde en tierra; e esto hace todos los días del mundo… Así que este cacique o rey dicen los indios que es muy riquísimo e gran señor; e que con cierta goma o licor que huele muy bien, se unta cada mañana, e sobre aquella unción asienta e se pega el oro molido o tan menudo como conviene para lo que es dicho, e queda toda su persona cubierta de oro desde la planta del pie hasta la cabeza, e tan resplandeciente como suele quedar una pieza de oro labrada de mano de un grande artífice”


Para entender las palabras de Oviedo debes trasladarte al Perú que vio Francisco de Pizarro. Después de dar muerte al Inca Atahualpa en Piura, expropiar sus tesoros y someter el norte del Tahuantinsuyo, Pizarro plantea adentrarse a la exploración de nuevas tierras, esto porque sus tropas fueron avisadas, que unos príncipes habían huido llevando consigo grandes tesoros. Claro, el origen de este testimonio es incierto.

¿Pero cómo y cuándo se trasmitió semejante noticia? Es difícil de establecer. Los cronistas escribieron décadas después de la llegada de los conquistadores y su fuente, muchas veces se basó en lo que escucharon del indígena, salvo Oviedo, nombrado por Carlos V como primer cronista de Indias. Este hombre no se adentró por las tierras suramericanas, pero recogió en su obra lo que escuchó entre las huestes conquistadoras, sobre todo las de Pizarro. Las palabras de Oviedo, citadas anteriormente se encuentran en la carta enviada al cardenal Pedro Bembo, la cual se fecha así: De esta casa real fortaleza de la ciudad y puerto de Santo Domingo de la Isla Española, a 20 de enero de 1543 años”.

En internet encuentras que fue Belalcázar, miembro de la hueste de Pizarro quien habla del Dorado para referirse al cacique de Guatavita. No es cierto, Oviedo escribe lo que el indígena informó a las tropas conquistadoras, pero  no establece la relación Dorado – Guatavita. Es Fray Pedro Simón quien nos hablara de Guatavita. Oviedo asocia Dorado - Cacique cuando dice, Preguntando yo por qué causa llaman aquel príncipe el cacique o rey doradoCacique es un término del altiplano cundiboyacense, es decir, Oviedo nos está diciendo que en el Perú se le aviso a la tropa de Pizarro de la existencia de un país muy rico al norte, pero nada deja ver qué ese príncipe fuera el cacique de Guatavita.

Oviedo, habría escuchado sendas noticias en Santo Domingo, pues parece que la idea de la existencia de un país en donde el príncipe era soplado con oro molido cada cuanto, era tan importante como la noticia del jugoso botín logrado por Pizarro.

La campaña de Belarcázar al territorio Muisca, se cuajó en la tropa de Pizarro. Otro adentramiento importante fue el que logró  Nicolás de Federmán quien  llegó a Bogotá por el Oriente, pero fue Gonzalo Jiménez de Quesada quién pretendiendo el Perú, conquistó estas tierras.

Ahora bien, Belalcázar llegó a Bogotá en 1539 cuando ya Jiménez había asaltado los templos de Somondoco, Tunja, Sogamoso, Duitama y Bacatá. Jiménez, quien había salido de Santa Marta con la idea hallar el Perú, capturó un botín no menos relevante que el de sus antecesores. En su primera expedición cambia su bitácora en dos oportunidades, la primera a la altura de Barrancabermeja (Tora), cuando decide adentrarse por la cordillera Oriental y en la segunda, a la altura de Duitama porque presencia la magnitud de los Llanos. 

Jiménez no tardó mucho en preguntar por la salida a los Llanos y el indígena menos en lanzarlo al valle de las miserias (Neiva) como una estrategia, para que el español no continuara el saqueo de centros ceremoniales como Tomza Hitcha Guia o laguna del señor de Guatavita. Los cronistas no revelan que Jiménez supiera de Guatavita, pero sí de Manoa. De ahí, el afanoso cambio de ruta en su primera expedición.

Jiménez en vida no vio a Guatavita, tal vez, porque no fue de su interés. Asaltó, secuestró y torturó, con la conciencia de que el indígena mantenía una relación especial con el agua. Así lo muestra la siguiente cita, tomada del Epítome de la Conquista del Nuevo Reino de Granada, atribuido Jiménez. Más, en su mente el Dorado, se relacionaba con la existencia de un lago salado y este era Manoa, en la provincia de la Guyana.

“Tienen muchos bosques y lagunas consagradas en su falsa religión, donde no dejan cortar un árbol ni tomar una poca de agua por todo el mundo. En estos bosques, van también a hacer sus sacrificios y entierran oro y esmeraldas en ellos, lo cual está muy seguro que nadie tocará en ello, porque pensarían que luego se habían de caer muertos; lo mismo es en lo de las lagunas, las que tienen dedicadas para sus sacrificios, que van allí y echan mucho oro y piedras preciosas que quedan pérdidas para siempre. Ellos tienen al sol y a la luna por criadores de todas las cosas y creen de ellos que se juntan como marido y mujer a tener sus ayuntamientos; además  de estos, tienen otra muchedumbre de ídolos los cuales tienen como nosotros acá a los santos, para que rueguen al sol y a la luna por sus cosas; y así los santuarios y templos de ellos está cada uno dedicado al nombre de cada ídolo; además de estos ídolos de los templos, tiene cada indio, por pobre que sea, un ídolo particular y 2 y 3 y más que es a la letra lo que en tiempo de gentiles llamaban lares. Estos ídolos caseros son de oro muy fino y en lo hueco del vientre muchas esmeraldas, según la calidad de que es el ídolo; y si el indio está pobre que no tiene para tener ídolo de oro en su casa, tiénelo de palo y en lo hueco de la barriga pone el oro y las esmeraldas que puede alcanzar; estos ídolos caseros son pequeños y los mayores son como el codo a la mano”


Pero qué tanto vio y escucho Jiménez sobre Tomza Hitcha Guia. Nada, puesto que perseguía al unísono una voz; “Manoa”, que para la época era muy mentado entre los pobladores de Margarita. De este sitio escribe Oviedo para referirse a las palabras que los indígenas le expresaron a Diego de Ordaz en Paria (Venezuela) en 1531, que le habían dado entender que {más allá de la confluencia del Caroní} era cosa muy rica y que se descubrirían grandes secretos la tierra adentro por aquella vía”. Ese gran secreto era Manoa, un lago de agua salada en donde participaba un gran señor, de sendos y riquísimos rituales.

Aunque la existencia de Manoa fue refutada en el siglo XIX, Investigaciones geológicas recientes sugieren que un lago puede haber existido en el norte de Brasil, pero que se secó en algún momento del siglo XVIII. Tanto "Manoa" (lengua Arawak) y "Parima" (lengua caribe) se cree que significa "gran lago".

Hoy la fuente nos habla de la preocupación de Jiménez por buscar una salida al Llano, en su afán por establecer la soñada Gobernación del Dorado. Así lo cuentan los curas frailes que llagaron a Bogotá y Tunja.

Encontramos esta cita de Fray Pedro Aguado quien en 1573 fue nombrado como provincial para el convento de San Francisco en Bogotá, es decir, 35 años después de la llegada de Jiménez, su fuente es el capitán Céspedes de esta tropa. 

Céspedes habría asaltado el templo de Sogamoso o Templo del Sol, seguramente Jiménez vería como muy estratégico que en esta avanzada se le trajera noticias de la Casa del Sol, de la cual, años más tarde Piedrahita aclara que era el sitio de preparación de los jóvenes moxas. Esta distinción se establece muy bien en la revista Maguare, del departamento de Antropología de la Universidad Nacional.

“El Capitán Céspedes con dos guías que tenía, atravesó la cordillera y dio en el valle y buhío de la Casa del Sol. Al que decían llamar de este nombre porque en cierta culata alta tenían puestos unos platos, e patenas de oro que cuando el sol les daba resplandecían y se bebían de muy lejos; y como el capitán Céspedes y los que con él iban entrasen en el bohío y viesen las petacas puestas en lo alto y liadas y  atadas y de gran peso, entendieron y creyeron verdadera- mente que lo que dentro estaba era oro” (Aguado. Edición de1916)

La cita de Aguado relata el asalto al Templo del Sogamoso o Templo del Sol, pero al tiempo una incursión importantísima sobre el piedemonte de los Llanos Orientales. Cosa que en una mente estratégica como la de Jiménez supondría sería está la salida al Dorado por la cordillera Oriental.

Más tarde Fray Pedro Simón relatando la bitácora de Antonio de Berrío, de 1584, es decir 64 años más tarde del asalto al Templo del Sol, la cual retomaría la tercera y fallida expedición de Jiménez al Dorado, habla con puntualidad del aviso que dieron los Laches, sobre la existencia de la Casa del sol y distingue entre la Casa del Sol y el Templo de Sogamoso. Los Laches, indígenas ribereños del piedemonte del Casanare habrían mantenido el comercio de sal con los Muiscas. Esta condición la vería como cosa  favorable Jiménez.


“Tuvieron noticias ciertas de algunos indios llamados los laches, había una casa de adoración tan rica y abundante de oro y así en su fábrica. Por tener los pilares y paredes de ella cubiertos de este metal, como de ofrecimientos que al se hacían que por excelencia la llamaban la Casa del Sol, a donde acudían con ordinarias y ricas ofrendas todos estos indios, de estas dos provincias de tierra fría como adoratorio común, y tanto o más frecuentado que el Sogamoso, y tenido en la mesma o mayor veneración” (Simón. Edición de 1953)


Basándonos en la frase que se le atribuye a Piedrahita, esta palabras referían un sitio ceremonial ubicado en los llanos Orientales, donde sacerdotes Muiscas preparaban a los jóvenes moxas, niños destinados para el sacrificio. En la Casa del Sol o Templo de los Llanos era donde se criaba a los Mojas o jóvenes que ofrecían en sacrificio al sol (Piedrahita. Edición de 1942).

Fray Pedro Simón quien llega a Bogotá 66 años después de Jiménez y de quien es ya conocido es un buen relator de los usos y costumbres indígenas, habla de las lagunas de Guatavita, Iguaque y el mito de la creación de la diosa Batchue. 

Sobre la laguna de Guatavita su relato refiere la ubicación del sitio y aspectos de las creencias indígenas. Del relato que presentamos de Jiménez anteriormente se infiere que el adelantado escribe lo comentado, seguramente entre su tropa, es Fray Pedro Simón el primer occidental en ver Tomza Hitcha Guia.

En partes el más frecuentado y famoso adoratorio fue la laguna que llaman de Guatavita, que está una legua poco más del pueblo que así llamado. Esta laguna tiene mil razones de las que los indios buscaban. Y el demonio pedía para hacer en ella sus ofrecimientos. Porque está en la cumbre de unos muy altos cerros a la parte del norte respecto del pueblo; causase de unas fuentezuelas o manantiales que salen de lo alto del cerro que la sobrepuja. Que manaron por todos como un brazo de agua. Que es la que de ordinario sale de la laguna a poco más. Aunque puede ser que tenga otros manantiales dentro del agua. Que aunque no se ha podido saber por ser tan profunda. La cual no tiene de ancho en redondo. Aunque un poco más aovada más de un tiro largo de piedra; a la redonda subirá por partes el cerro desde el agua. A otro tiro por lo más alto. Porque no están parejas las cumbres. Que las cercan algunos árboles bajos. Como los consiente la frialdad del páramo.

Laguna del cacique Guatavita.
Por Alexander von Humbdot en 1801.

También habla de lo que vieron y escucharon los españoles en el pueblo de Iguaque, acerca de la laguna del mismo nombre, la morada de Batchué;

"Síguese también el levantar ídolos al muchacho que sacó Labaque de la laguna. De la estatura y edad que tenía cuando salieron. Y fue esto de tanta veneración que en alguna parte le hicieron estatua maciza de oro fino. Como la que tenía en el mismo pueblo de Iguaque, viéndose por ventura más obligados a esto que a otros. Por haber sido el pueblo y sitio donde se crio el  muchacho. Se casó y comenzaron a tener hijos. Su casa para las del Santuario. Que estaban cercadas de madera y fagina común. Cerca que hacen estos indios a sus casas por la parte de fuera; aunque estas por la de adentro tenían otra de maderos muy gruesos. Juntos unos con otros. Por las puertas del cercado y buhíos tan flacas. Que no eran más que unas delgadas cañas. Asidas con cordeles de cabuyas. Comenzando a mirar la primera casa donde vio ofrendas al santuario. Y puestas por orden en barbacoas más de tres mil mantas de algodón finas y bien hechas. En la segunda donde vido una inmensa riqueza de oro fino en pedazos de barras. Tejos y cintillos de los que ellos hacen sus ofrecimientos. Con figuras de hombres. Aves. Sierpes y otras sabandijas. Algo de esto puesto en petacas sobre barbacoas. Y en adoretes entre pajas. Pero lo que más le admiró fue una figura de un muchacho de hasta tres años. Puesto en pie. De oro macizo. Y una piedra de moler maíz del tamaño de las comunes que usan los indios. Que suelen pesar tres o cuatro arrobas. Con su mano (que llaman) todo del mismo oro macizo. Como se echó de ver. (Simón. 1953: II: 280•281).

Termino diciendo que la leyenda aunque nacida de un interés tan material como era buscar ese Dorado, nos deja un gran acervo en cuanto a los que se refiere a nuestra identidad como colombianos, como cundinamarqueses y como bogotanos. Como dije al principio, es inevitable no sentir ese halo mágico que se respira por entre los rezagos de la Bacatá de nuestros ancestros. 



















































































































































































El mercado. (Cuento)